Acuerdo Ministerial No. 020-2020 — Plan de Prevención y Respuesta ante Alertas Epidemiológicas, Epidemias y otras Emergencias Sanitarias en Honduras
Secretaría de Estado en el Despacho de Salud
- Decreto: 020-2020
- Publicación: 29 de febrero de 2020
- Órgano emisor: Secretaría de Estado en el Despacho de Salud
- Gaceta: 35,188
Considerandos
Que de conformidad al artículo 149 de la Constitución de la República, la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud coordina todas las actividades públicas de los organismos centralizados y descentralizados del sector salud.
Que el artículo 29 de la Ley General de la Administración Pública estipula que a la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, le compete lo concerniente a la formulación, coordinación, ejecución y evaluación de las políticas relacionadas con la protección, fomento, prevención, preservación, restitución y rehabilitación de la salud de la población.
Que el Artículo 177 del Código de Salud en sus incisos b, ch y f, establece que las directrices para la vigilancia y control epidemiológico le corresponde a la Secretaría de Salud.
Que el Artículo 186 del Código de Salud, estipula “Las personas o entidades públicas o privadas encargadas de la prestación de servicios públicos deberán analizar la vulnerabilidad a la cual están sometidas las instalaciones o equipos bajo su dependencia, ante los diferentes tipos de desastres que se puedan presentar en ellos o en sus zonas de influencia”.
Que el Artículo 45 de la Ley del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER) establece que la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, será la encargada de declarar las emergencias epidemiológicas y las medias de control y prevención del sector salud, de acuerdo con lo dispuesto en el Decreto No. 65 de fecha 29 de mayo de 1991, contentivo del Código de Salud. La Secretaría de Estado en el Despacho de Salud coordinará y dirigirá a las U D I-D EG T-U N AH ABOG. THELMA LETICIA NEDA JORGE ALBERTO RICO SALINAS Coordinador y Supervisor Colonia Miraf Iores Teléfono/Fax: Gerencia 2230-2520, 2230-1821 otras instancias del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER) para hacer un efectivo control epidemiológico.
Que el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) 2005, define los lineamientos a ser implementados para la prevención y protección contra la propagación internacional enfermedades, así como controlar y dar respuesta a los riesgos para la salud pública y evitando al mismo tiempo las interferencias innecesarias con el tráfico y el comercio internacionales.
Que la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud como ente rector es el que ejerce las Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) en el SNS, las cuales son condiciones que permiten un mejor desempeño de la gestión en salud pública con el fin de mejorar la salud de la población en general, siendo la FESP número dos; la Vigilancia de salud pública, investigación y control de riesgos epidemiológicos y daños en salud pública y la FESP número once; Reducción del impacto de emergencias y desastres en salud, las que se relacionan estrechamente con el tema Plan de Prevención y Respuesta ante Epidemias y otras Emergencias Sanitarias en Honduras.
Que la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud es el ente rector del Sistema Nacional de Salud y responsable de la respuesta oportuna y eficiente ante alertas epidemiológicas, epidemias y otras emergencias sanitarias en Honduras, deberá disponer de los recursos necesarios en términos de asignación, manejo y disponibilidad inmediata.
Texto completo
Tegucigalpa, M. D. C., 15 de enero del 2020 LA SECRETARIA DE ESTADO EN EL DESPACHO DE SALUD En uso de las facultades que se le confiere mediante Acuerdo Ejecutivo 242-2018 de fecha 27 de diciembre del 2018, como Secretaría de Estado en el Despacho de Salud. CONSIDERANDO: Que de conformidad al artículo 149 de la Constitución de la República, la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud coordina todas las actividades públicas de los organismos centralizados y descentralizados del sector salud. CONSIDERANDO: Que el artículo 29 de la Ley General de la Administración Pública estipula que a la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, le compete lo concerniente a la formulación, coordinación, ejecución y evaluación de las políticas relacionadas con la protección, fomento, prevención, preservación, restitución y rehabilitación de la salud de la población. CONSIDERANDO: Que el Artículo 177 del Código de Salud en sus incisos b, ch y f, establece que las directrices para la vigilancia y control epidemiológico le corresponde a la Secretaría de Salud. CONSIDERANDO: Que el Artículo 186 del Código de Salud, estipula “Las personas o entidades públicas o privadas encargadas de la prestación de servicios públicos deberán analizar la vulnerabilidad a la cual están sometidas las instalaciones o equipos bajo su dependencia, ante los diferentes tipos de desastres que se puedan presentar en ellos o en sus zonas de influencia”. CONSIDERANDO: Que el Artículo 45 de la Ley del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER) establece que la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, será la encargada de declarar las emergencias epidemiológicas y las medias de control y prevención del sector salud, de acuerdo con lo dispuesto en el Decreto No. 65 de fecha 29 de mayo de 1991, contentivo del Código de Salud. La Secretaría de Estado en el Despacho de Salud coordinará y dirigirá a las
ABOG. THELMA LETICIA NEDA JORGE ALBERTO RICO SALINAS Coordinador y Supervisor Colonia Miraf Iores Teléfono/Fax: Gerencia 2230-2520, 2230-1821
otras instancias del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER) para hacer un efectivo control epidemiológico. CONSIDERANDO: Que el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) 2005, define los lineamientos a ser implementados para la prevención y protección contra la propagación internacional enfermedades, así como controlar y dar respuesta a los riesgos para la salud pública y evitando al mismo tiempo las interferencias innecesarias con el tráfico y el comercio internacionales. CONSIDERANDO: Que la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud como ente rector es el que ejerce las Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) en el SNS, las cuales son condiciones que permiten un mejor desempeño de la gestión en salud pública con el fin de mejorar la salud de la población en general, siendo la FESP número dos; la Vigilancia de salud pública, investigación y control de riesgos epidemiológicos y daños en salud pública y la FESP número once; Reducción del impacto de emergencias y desastres en salud, las que se relacionan estrechamente con el tema Plan de Prevención y Respuesta ante Epidemias y otras Emergencias Sanitarias en Honduras. CONSIDERANDO: Que la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud es el ente rector del Sistema Nacional de Salud y responsable de la respuesta oportuna y eficiente ante alertas epidemiológicas, epidemias y otras emergencias sanitarias en Honduras, deberá disponer de los recursos necesarios en términos de asignación, manejo y disponibilidad inmediata. POR TANTO: En uso de las facultades de que está investida y en aplicación a los artículos 149 de la Constitución de la República; 186 del Código de Salud, 29, 36 No.6 de la Ley General de la Administración Pública; 3, 4, 5 de la Ley de Procedimiento Administrativo; 67, 68 y 69 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Competencias del Poder Ejecutivo, Que el Artículo 45 de la Ley del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER) establece que la Secretaría de Estado en el Despacho de salud, será la encargada de declarar las emergencias epidemiológicas y las medias de control y prevención del sector salud, de acuerdo con lo dispuesto en el Decreto No. 65 de fecha 29 de mayo de 1991, contentivo del Código de Salud. La Secretaría de Estado en el Despacho de Salud coordinará y dirigirá a las otras instancias del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER) para hacer un efectivo control epidemiológico. ACUERDA: PRIMERO: APROBAR EN TODAS Y CADA UNA DE SUS PARTES EL PLAN DE PREVENCION Y RESPUESTA ANTE ALERTAS EPIDEMIOLOGICAS, EPIDEMIAS Y OTRAS EMERGENCIAS SANITARIAS EN HONDURAS QUE LITERALMENTE DICE: Contenido
- I)
Resumen Ejecutivo........................................................3
- II)
Justificación...................................................................3
- III)
Marco Legal y Normativo............................................4
- IV)
Alcance..........................................................................5 V. Objetivos.......................................................................5
VI. Situación de Salud.....................................................6 VII. Vulnerabilidad en Honduras ante Epidemias y otras Emergencias Sanitarias.........................................................6 VIII. Amenazas de origen no Epidemiológico.................12 IX. Plan de Acción para el fortalecimiento de la capacidad de Prevención y Respuesta ante Alertas, Epidemias y otras Emergencias Sanitarias.......................................................12 X. Mecanismo para la Declaratoria de Emergencia ante Epidemias y otros Eventos de Importancia Epidemiológica.. ............................................................................................17 XI. ANEXOS.................................................................18
- I)
Resumen Ejecutivo La Secretaría de Salud a través de la Unidad de Vigilancia de la Salud, tiene a bien presentar el Plan de Prevención y Respuesta ante Epidemias y otras Emergencias Sanitarias en Honduras. El propósito de este plan es fortalecer las capacidades del Sistema Nacional de Salud y la función rectora de la Secretaría de Salud, para prevenir y dar respuesta ante epidemias y otras emergencias de origen sanitario que ponen en riesgo a la salud de la población en el marco del Reglamento Sanitario Internacional, Código de Salud, la Ley de SINAGER y debidamente alineado con el Plan Estratégico Institucional 2018-2022. Este plan está orientado al manejo de emergencias de tipo epidemiológico y otras de origen sanitario, pero también incluye la preparación y respuesta de los servicios de salud ante efectos dañinos a la salud de la población ocasionadas por amenazas de otra naturaleza tales como: geológicas, hidrometeorológicas, emergencias radiológicas, emergencias químicas, emergencias ambientales, entre otros. La potestad rectora de la Secretaría de Salud y los mecanismos de coordinación para hacer frente a las emergencias y amenazas sanitarias está definida en la Ley de SINAGER en su artículo 45
- II)
Justificación El concepto de seguridad sanitaria se funda en la necesidad de garantizar una rápida detección y respuesta para la contención y prevención de las amenazas de las enfermedades infecciosas emergentes y re emergentes así como otras amenazas de origen sanitario, dado que los progresivos avances logrados por nuestros países, en materia de salud y desarrollo, se encuentran en un frágil equilibrio y pueden ser afectados o revertidos por las grandes repercusiones sociales y económicas impuestas por la ocurrencia de epidemias que se traduce en pérdidas directas en términos de vidas humanas, la presión sobre los servicios de salud, la disminución de ingresos y pérdidas económicas indirectas por restricciones comerciales. Una de las actividades fundamentales de los sistemas nacionales de salud consiste en establecer los mecanismos adecuados para aglutinar sus recursos humanos y técnicos que sean necesarios con el fin de identificar, confirmar y responder en forma oportuna y rápida a brotes, epidemias o cualquier evento que constituya una amenaza para la salud pública local, regional, nacional e internacional, independientemente de su naturaleza, incluyendo las derivadas de acciones intencionales. En este escenario epidemiológico intensa mente dinámico, se requiere un permanente fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica con el fin de detectar oportunamente, investigar y monitorear los patógenos emergentes, eventos con potencial epidémico y los factores que influyen en su aparición, así como garantizar las acciones más eficaces y eficientes que permitan su control y prevención. De la misma manera es necesario garantizar una respuesta inmediata y contundente ante los riesgos a la salud relacionados a la ocurrencia de amenazas de índole no sanitarias como los desastres naturales, derrames químicos, contaminación radioactiva, entre otros. El presente documento “Plan de Prevención y Respuesta ante Alertas, Epidemias y otras Emergencias Sanitarias en Honduras” constituye una importante herramienta de gestión
para el fortalecimiento de la capacidad resolutiva del Sistema Nacional de Salud y de la Secretaría de Salud como su instancia rectora para la preservación de la seguridad sanitaria en el país.
- III)
Marco Legal y Normativo El marco legal y normativo en el que se fundamenta este plan se resume en los siguientes aspectos:
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La Constitución de la República establece en su artículo 149 que la Secretaría de Salud en representación del Poder Ejecutivo ejercerá la función de rectoría del Sistema Nacional de Salud y será responsable de velar por la salud de la población y coordinar con los organismos centralizados y descentralizados del sistema, todas las actividades públicas en salud. La Secretaría de Salud en el ejercicio de la función de rectoría desarrolla la dimensión de Vigilancia de la Salud, por medio de la cual conduce y realiza la vigilancia y respuesta ante emergencias de salud pública.
- •
El Reglamento Sanitario Internacional(2005),oRSI(2005), es un acuerdo internacional jurídicamente vinculante suscrito por 196 países, entre los que se encuentran todos los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La finalidad y el alcance del Reglamento Sanitario Internacional (RSI, 2005) es prevenir la propagación internacional de enfermedades, proteger contra esa propagación, controlar la y darle una respuesta de salud pública de forma proporcionada con los riesgos y las amenazas para la salud pública y evitando al mismo tiempo las interferencias innecesarias con el tráfico internacional. En Honduras está en marcha su implementación. Con respecto a su ejecución, el RSI (2005) estipula que los países desarrollarán, fortalecerán y mantendrán las capacidades básicas para detectar, evaluar e intervenir para controlar eventos de salud pública de importancia internacional. Mediante Acuerdo Presidencial No. 06 del 13 de abril de 2012 y publicado en el Diario Oficial La Gaceta en su número 32,904 correspondiente al 12 de agosto de 2012, se establece que “El Presidente Constitucional de la República de Honduras en uso de las facultades conferidas y en aplicación de los Artículos 245 Atribuciones 11 y 29 de la Constitución de la República. ACUERDA: PRIMERO: Aprobar en todos y cada una de sus partes el siguiente “Reglamento Sanitario Internacional” (2005), aprobado en la 58¡’0 Asamblea Mundial de la Salud (OMS), celebrada el 23 de mayo del 2005”
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El Decreto Número 65-91 emitido el 28 de mayo de 1991 y publicado en La Gaceta No. 26,509 del 6 de agosto de 1991 establece que el Código de Salud es una norma de orden público y establece en su artículo segundo la prevalencia del mismo sobre cualquier otra norma y, dispone que corresponde a la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, la definición de la política nacional de salud, la normalización, planificación y coordinación de todas las actividades públicas y privadas en el campo de la salud. Para fines del presente Plan, se remite particularmente a sus secciones siguientes: o Libro II, Título VI “de la protección sanitaria internacional” o Libro III, Título IV “Vigilancia y Control Epidemiológico”; Título V “Desastres y Emergencias”
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La SESAL como ente rector es el que ejerce las Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) en el SNS, las cuales son condiciones que permiten un mejor desempeño de la gestión en salud pública con el fin de mejorar la salud de la población en general, siendo la FESP número dos; la Vigilancia de salud pública, investigación y control de riesgos epidemiológicos y daños en salud pública y la FESP número once; Reducción del impacto de emergencias y desastres en salud, las que se relacionan estrechamente con el tema Plan de Prevención y Respuesta ante Epidemias y otras Emergencias Sanitarias en Honduras.
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La Ley del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER), según Decreto Ejecutivo 151-2009, crea el sistema y se constituye el marco normativo para desarrollar la capacidad de prevenir y disminuir los riesgos de potenciales desastres, además de la preparación a la respuesta y recuperación de daños provocados por los fenómenos naturales o los generados por la actividad humana. El Sistema Nacional de Gestión de Riesgos es el conjunto sistémico, participativo de articulación armónica de todas las Instituciones del Estado, de la empresa privada y las organizaciones de la sociedad civil del país.
De acuerdo al artículo 45 de la Ley de SINAGER “la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, será la encargada de declarar las emergencias epidemiológicas y las medidas de control y prevención del sector salud, de acuerdo con lo dispuesto en el Decreto No. 65 de fecha 29 de mayo de 1991, contentivo del Código de Salud. La Secretaría de Estado en el Despacho de Salud coordinará y dirigirá a las otras instancias del SINAGER para hacer un efectivo control epidemiológico”.
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- IV)
Alcance El presente plan tiene por finalidad crear el marco de respuesta nacional, integrada, intersectorial e interinstitucional, para el fortalecimiento de la capacidad resolutiva del Sistema Nacional de Salud ante epidemias, emergencias sanitarias o de otra naturaleza, que coloquen en riesgo la salud y vida de la población hondureña. V. Objetivos Objetivo General Establecer las directrices y acciones para el fortalecimiento de las capacidades del Sistema Nacional de Salud para dar respuesta a epidemias, emergencias sanitarias o de otra naturaleza, que coloquen en riesgo la salud y vida de la población hondureña, que permita la movilización de recursos financieros, logísticos y humanos entre otros, así como los mecanismos para una declaratoria oficial de una emergencia por parte de la Secretaría de Salud en el marco del Reglamento Sanitario Internacional 2005 y la Ley de SINAGER. Objetivos Específicos
- 1)
Fortalecer y desarrollar las competencias y capacidades del Sistema Nacional de Salud, para responder exitosamente ante epidemias y otras emergencias sanitarias en Honduras, consolidando a la SESAL como la instancia rectora de la función de Vigilancia de la Salud.
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Establecer los mecanismos para la declaratoria de emergencia a nivel nacional y subnacional por epidemias y otras alertas sanitarias por parte de la SESAL en el marco de la Ley de SINAGER.
- 3)
Definir los mecanismos de coordinación y dirección de la SESAL con las instituciones del SINAGER que garanticen la movilización de recursos necesarios para la prevención y el control efectivo para el manejo de las epidemias y otras emergencias sanitarias en Honduras.
- 4)
Desarrollar planes de mitigación y contención en todos los niveles del Sistema Nacional de Salud, ante efectos dañinos a la salud de la población, ocasionados por amenazas que no son de origen epidemiológico. VI. Situación de Salud En materia de Salud, Honduras ha alcanzado importantes logros en los últimos años. Indicadores tales como, la razón de mortalidad materna y la mortalidad infantil han disminuido, igualmente cabe señalar los logros en cobertura de vacunación infantil que ha conllevado la erradicación de enfermedades prevenibles por vacunación, como: la poliomielitis, el sarampión y el tétano neonatal, enfermedades que impacta ban grandemente en la mortalidad infantil. De igual modo, la cobertura de atención de control prenatal ha aumentado ostensiblemente y las acciones de control de la malaria, tuberculosis y VIH/Sida, han sido constantes. No obstante, otras condiciones del país afectan la orientación de los recursos, la demanda de atenciones en las emergencias de todos los hospitales como consecuencia de los índices de violencia y accidentes de tránsito, consumen importantes cantidades del presupuesto; por otra parte, el incremento de factores de riesgo como la obesidad, el sedentarismo, el estrés han condicionado el aumento de otros problemas de salud como la diabetes, hipertensión, problemas de genera tivos, depresión y otros. Se observa una alta incidencia de enfermedades transmisibles y vectorial es dimensionadas en: la incidencia de dengue, así como otras Arbovirosis (Chikungunya y Zika) de reciente ingreso al país, la presencia de Malaria, Leishmaniasis y Chagas en zonas específicas; la prevalencia de Tuberculosis y las tasas de incidencia del VIH/Sida en población general y en aquellas de alto riesgo. Sin haber superado las enfermedades características de la pobreza, emergen en el escenario nacional, las enfermedades crónicas y degenerativas, como las enfermedades Cardiovasculares, Hipertensión Arterial,
Diabetes Mellitus, Insuficiencia Renal, enfermedades Oncológicas y la existencia de un número importante de discapacidad temporal o permanente, que hacen más complejo el panorama de la salud de la población hondureña. Los cambios demográficos experimenta dos en las últimas décadas muestran un importante incremento en la población de adultos mayores, lo cual representa nuevos desafíos para el Sistema Nacional de Salud (SNS). La situación de salud de la población hondureña se caracteriza por presentar altas tasas de mortalidad materno-infantil y morbilidad por causas infecciosas prevenibles.A enfermedades como diarrea, respiratorias agudas y desnutrición que continúan siendo causas de muerte en la niñez, se agregan otras enfermedades y otros daños tales como lesiones de causa externa ocasionadas por accidente y violencia, suicidio y otras relacionadas con hábitos de vida no saludables como el alcoholismo, el tabaquismo, la obesidad, sedentarismo, la drogadicción y farmacodependencia, entre otras. En este contexto de salud del país y de la definición de prioridades nacionales de salud por la Secretaría de Salud (SESAL), para focalizar las intervenciones a estos grandes problemas de salud, es que se presentan los aspectos relevantes de la situación de salud de Honduras. VII. Vulnerabilidad en Honduras ante Epidemias y otras Emergencias Sanitarias
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Vulnerabilidad Epidemiológica Los eventos con potencial epidémico, especialmente de carácter infeccioso actualmente representan un reto mundial que requiere una respuesta global y coordinada. Los cambios demográficos, tecnológicos, ambientales y sociales que ocurren en el mundo, sumados a una disminución de la efectividad de ciertas medidas de control, crean condiciones para un constante resurgimiento de nuevas formas de expresión clínica y epidemiológica de las enfermedades y para la emergencia de otras nuevas. El entendimiento de un componente de alerta del sistema de vigilancia en el país necesita ser fortalecido para comprender la necesidad de disponer de la mayor cantidad de fuentes posibles de datos para tener una mejor y oportuna caracterización de los eventos con potencial epidémico que se requieren vigilar bajo esta modalidad. La diversificación de las fuentes de información para la alerta epidemiológica de un mismo evento es un importante desafío del sistema. Los eventos que tradicionalmente se han considerado como objeto de alerta han sido en su gran mayoría enfermedades transmisibles y algunos riesgos sanitarios directamente relacionados con ellas. Sin embargo, aquellas condiciones o circunstancias en el estado de los servicios o en el ambiente que puedan representar una amenaza inmediata para la población, no suelen considerarse como verdaderas alertas. Por otra parte, no se dispone de procedimientos y criterios actualizados para la vigilancia oportuna y adecuada de eventos relacionados con la liberación intencionada de agentes químicos, biológicos y otros, más conocido como bio terrorismo. En este escenario epidemiológico intensa mente dinámico, se requiere un permanente fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica con el fin de detectar oportunamente, investigar y monitorear los patógenos emergentes, eventos con potencial epidémico y los factores que influyen en su aparición, así como garantizar las acciones más eficaces y eficientes que permitan su control y prevención. La redefinición a nivel mundial de las estrategias para enfrentar estas amenazas en un ámbito globalizante exige actualizar los acuerdos para la vigilancia que todos los países deben acatar. El elemento crítico del sistema de vigilancia de la salud lo constituye su componente de Alerta Respuesta y por lo tanto su consolidación en los servicios debe ser el producto fundamental en la implementación de la estrategia nacional de vigilancia Se entiende por alerta en salud pública cualquier evento que suponga o pueda suponer un riesgo para la salud de la comunidad y/o de trascendencia social que requiera para su control de una intervención urgente y eficaz independientemente de su etiología o causa. Su presencia debe detonar una respuesta coordinada conforme a las normas establecidas para ponerlas bajo control tan rápido como sea posible, minimizando el daño. Estas medidas deben incluir la movilización de la comunidad y de otros actores claves para su abordaje íntegra.
Honduras ha sido particularmente vulnerable ante situaciones epidémicas habiendo ocurrido en los últimos años diversas epidemias que han tenido alto impacto en la población nacional en términos de morbilidad, mortalidad y daños a la actividad productiva. En el año de 1991 se introdujo al país la enfermedad del cólera habiéndose registrado más de 15,000 casos y un número superior a las 200 defunciones. El último caso de cólera se notificó en el año 2001. El impacto ocasionado por el Huracán Mitch en 1998 se tradujo en un incremento de las condiciones de vulnerabilidad y de exposición de la población hondureña ante eventos potencialmente epidémicos tales como el brote de leptospirosis durante ese año. Otras circunstancias adversas que ha enfrentado el país en este sentido han sido el impacto del cambio climático, el deterioro de las condiciones de vida, el aumento de la migración, las crisis sociales y políticas e inseguridad ciudadana. Las condiciones ambientales, económicas y sociales que han existido en el país han favorecido la proliferación del mosquito Aedes y la ocurrencia de sucesivas epidemias de arbovirosis particularmente de dengue, siendo las más importantes las que tuvieron lugar en los años 2002, 2010, 2015 y 2019. En este último año, hasta la semana epidemiológica 46, se han reportado 101,102 casos de dengue no grave y 19,240 casos de dengue grave, con más de 150 defunciones confirmadas 1. Más recientemente, en 2015 y 2016 se introdujo en el país los virus de Chikungunya y Zika respectivamente ocasionando graves brotes de las enfermedades febriles asociadas causando un importante impacto en la salud de la población y en la estructura económica del país. En el año 2009 y en medio de una grave crisis política Honduras enfrentó a la pandemia de influenza AH1N1 habiéndose reportado más de 600 casos confirmados por laboratorio y 16 defunciones. Aunque en Honduras la lucha contra las enfermedades prevenibles por vacuna ha sido exitosa y a nivel nacional logrando coberturas de vacunación en menores de 1 año superiores al 90%, en los últimos años muestran una tendencia al descenso y las mismas no son homogéneas entre los municipios debido a múltiples factores, creándose bolsones de susceptibles. Ante el pre ocupante incremento de casos autóctonos de sarampión en diversos países de las Américas y de otras enfermedades inmuno prevenibles en diversas regiones del mundo, Honduras también es vulnerable a la reintroducción de estas enfermedades que no se reportan en el país desde hace muchos años.
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Vulnerabilidad a condiciones sociales, económicas, demográficas y ambientales: A pesar de los avances relativos, alcanzados en algunos indicadores sociales, a criterio del PNUD, Honduras continúa siendo uno de los países más pobres y con mayor desigualdad de América Latina y el Caribe (ALC), y de los países de ingreso medio bajo (PIMB). La población total de Honduras presenta una tendencia creciente al pasar de 8.4 a 9.0 millones de habitantes, en el periodo 2014 a 2018. La población urbana presenta un crecimiento de 4.3 a 4.9 millones de habitantes mientras que la población rural presenta una tendencia al crecimiento al pasar de 3.8 a 4.1 millones de habitantes, en el mismo periodo. La población de Honduras pasó de una estructura piramidal de base ancha, con franco predominio de personas menores de 19 años en 1990 a una composición poblacional de base más estrecha e incrementos sustanciales en grupos de mayor edad en el 2015, lo cual genera nuevos desafíos al Sistema Nacional de Salud (SNS) al experimentar se cambios en los patrones sociales y epidemiológicos en la población (Instituto Nacional de Estadística INE, 2018) Tal como se muestra en la figura No.1, la pobreza extrema disminuyó en 1.9 puntos porcentuales (pp) en 2017 con respecto al nivel mostrado en 2013, aún se mantiene por arriba de la media del periodo, de 40.3%. Asimismo, el porcentaje de hogares en situación de pobreza relativa subió en 1.7 pp, en 2017 con relación a 2013, y se mantiene también por arriba del promedio del periodo de 23%. Si sólo se consideran los datos de 2013 y 2017, se podría suponer que los hogares que dejaron de ser pobres extremos en el periodo pasaron a engrosar el número de hogares en pobreza relativa, ya que el total de pobres (extremos + relativos) se mantuvo entre 64.5% y 64.3%.
El analfabetismo continúa siendo una importante limitante para el desarrollo del país. El porcentaje de analfabetos en el área urbana es de 6%, mientras que en el área rural supera el 19%, lo cual indica que 3 de cada 4 analfabetos se encuentran en el ámbito rural. Además, el analfabetismo es más alto a medida que la persona es mayor, de manera que para 2017, la tasa era menor al 10% hasta los 35 años, pero a partir de los 36 años aumenta de manera progresiva hasta alcanzar un 30.2% en la población de 60 años. Sin embargo, es más pre ocupante saber que en 2017 un total de 255 mil jóvenes, entre 15 y 29 años, no saben leer ni escribir. Por otra parte, entre 2013-2017 se observa un incremento del desempleo y el subempleo. En este periodo, la PEA (oferta de trabajadores) ha venido aumentando en un promedio de 116,000 personas por año, mientras que el promedio de empleos creados (demanda) fue de 83,000, generando una desocupación por año de 33,000 personas y acumulada de 131,000 nuevos des ocupados. La desocupación es mayor en el área urbana, mientras que en el ámbito rural se observa una variación negativa, indicando una creciente migración rural-urbana de la población, en búsqueda de mejores oportunidades. (Plan Estratégico de Gobierno 2018 – 2022) Las condiciones de las viviendas hondureñas muestran mejoras en los últimos años aunque se mantienen brechas en el acceso a servicios básicos. La Encuesta Permanente de Hogares (INE) de 2017, muestra lo siguiente:
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El 14.7% de las viviendas no cuentan con un servicio adecuado de agua potable. En el área urbana, el 92.6% de las viviendas cuentan con este servicio, sin embargo, éste no cumple con la normativa de calidad, continuidad y costo accesible. El servicio privado colectivo refleja una participación elevada (42.2%) influenciado particularmente por San Pedro Sula donde el 96.2% de las viviendas cuenta con un servicio privado.
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Aun, con un 78.0% de acceso a servicio de agua en el área rural, muchos sistemas son obsoletos, no cuentan con sistemas de tratamiento y no realizan procesos de desinfección, razones que lo caracterizan como un servicio deficiente en aspectos de calidad, cantidad y continuidad. Figura No 1 Hogares en Situación de Pobreza (porcentajes)
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El 9.9% de las viviendas en el área urbana, no cuentan con un sistema de saneamiento adecuado. Esta proporción es mayor en el área rural (14.5%). En el 64.4% de las viviendas urbanas usan el inodoro conectado a alcantarillado sanitario, pero con un bajo nivel de tratamiento, el cual se eleva a 83.4% en San Pedro Sula y a 80.3% en el Distrito Central. En el área rural lo más común es encontrar viviendas que cuentan con letrinas con cierre hidráulico (46.3%), seguido por las viviendas sin ningún tipo de sistema de eliminación de excretas (14.2%) donde la población realiza el fecalismo al aire libre, en letrinas con pozo negro o simple (7.5%).
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El acceso a energía eléctrica es una característica predominantemente urbana ya que mientras el 99.2% de las viviendas de esta zona tienen cobertura por el sistema público de electricidad, sólo un 73.4% de las viviendas rurales cuenta con el mismo; lo cual daría un promedio ponderado a nivel nacional de aproximadamente un 86%. En Honduras la Migración es un fenómeno de atención prioritaria, actualmente afecta por igual a hombres y mujeres, adultos y menores. Siendo los principales factores de la migración: la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades de trabajo (especialmente para los Jóvenes). Según datos de el Centro Nacional de Información del Sector Social de Honduras (CENISS), el número de población de Migrantes retornados para el año2016fuede27,137personas, donde las dos principales razones de la migración fueron por razones económicas y familiares. Los dos departamentos con mayor porcentaje de migración son Cortés con un 20 % (5,427 personas) y Francisco Morazán con un 14 % (3,799 personas) respectivamente. Durante el año 2017 de enero a octubre, se reportaron 39,857 personas de portadas. Honduras es uno de los países de mayor vulnerabilidad del mundo con respecto al cambio climático. En el país, los cambios en el clima son también evidentes con respecto al comportamiento histórico. En los últimos años han ocurrido una gran cantidad de eventos adversos, con una mayor frecuencia e intensidad, especialmente con periodos prolongados. Entre el 2015 y 2016 se dieron los siguientes impactos asociados al fenómeno El Niño: i) 1,350,000 personas afectadas por la sequía; ii) alrededor de 461,000 personas con inseguridad alimentaria severa y moderada; iii) pérdidas de cosechas en un 60% en el cultivo de maíz y 80% en el cultivo de frijol; iv) la sequía prolongada ocasionó la propagación de la plaga forestal del gorgojo descortezador del pino y mayores racionamientos de agua potable en la ciudad capital al disminuir drásticamente los niveles de las represas por debajo del 50% de su capacidad. (Plan de Adaptación al Cambio Climático 2018). En Honduras la inseguridad ciudadana y social, tanto de los trabajadores de la salud para ofertar los servicios rutinarios como de la población objetivo para demandar dichos servicios en territorios bajo la influencia de grupos armados organizados (pandillas) se ha tornado en un problema de gran magnitud para el logro de los objetivos en salud. En la mayoría de los municipios con esta problemática se han reportado incidentes de agresión a la población y personal de salud durante las actividades intramuros y extramuros, quienes enfrentan de manera rutinaria otros incidentes como la delimitación de territorio entre grupos rivales, extorsión, desplazamiento forzado y acciones de intimidación, a saltos entre otros por parte de las pandillas. Esto aplica para las acciones de vigilancia y control epidemiológico, así como actividades críticas como la vacunación. Condiciones generales del Sistema Nacional de Salud El sistema de salud está formado por un sector público y un sector privado. El público incluye a la Secretaría de Salud y al Instituto Hondureño de Seguridad Social. La Secretaría de Salud ofrece servicios a toda la población a través de sus propias instalaciones y con su personal de
médicos y enfermeras, pero se estima que sólo entre 50% a 60% de los habitantes usa regularmente estos servicios. El Instituto Hondureño de Seguridad Social cubre a la población económicamente activa que está empleada y a sus dependientes que se estiman en 12%. El sector privado atiende entre 10% y 15% de la población que tiene capacidad de pago o bien a quienes tienen aseguramiento privado. Se calcula que alrededor de 18% de la población no cuenta con acceso regular a los servicios de salud. El gasto público en salud, en Honduras, representó el 2.8% del PIB en 2013, menor que el promedio de 3.4% entre 2007 y 2013. Además, entre todos los países centroamericanos, Honduras tiene la proporción más baja de gasto público en salud en relaci
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- 1)
- I)